Otro fracaso en el intento de echar a Villar

Ángel María Villar dimite como presidente de la Federación Española de Fútbol (FEF) o la intentona de los 14 presidentes de territoriales para acelerar su renuncia se puede dar por fracasada. En la reunión celebrada ayer en la sede del Consejo Superior de Deportes (CSD), en la que también participó el presidente en funciones de la FEF Juan Luis Larrea, no prosperó la vía de finiquitar a Villar alegando incapacidad por estar suspendido cautelarmente. El dirigente vasco, enrocado en velar por sus intereses ante la retahíla de traiciones que está contemplando hacia su persona, ha solicitado que se le siga pagando el sueldo y que la Federación abone las altas minutas de sus abogados.

Con este panorama, y sin Villar dando síntomas de querer dimitir, el camino más ortodoxo ahora mismo es la moción de censura, que no podría celebrarse hasta finales de noviembre. Esta vía juega en contra del presidente del sindicato de futbolistas (AFE) Luis Rubiales, que se había postulado como sucesor de Villar, al que siempre había apoyado.

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Rubiales ha activado un aparato propagandístico que proclama que cuenta con el apoyo del CSD y de las mayoría de los presidentes de las territoriales (14) que pidieron la dimisión de Villar por carta. Fuentes de esas federaciones autonómicas y de la propia FEF niegan que ese apoyo sea unánime y que las territoriales más importantes no están con él. El CSD también niega ese apoyo. La moción de censura requiere de dos tercios de la asamblea, además de presentar a un único candidato como su sucesor, aunque se esté estudiando la posibilidad de que sean dos. Según esas mismas fuentes, a Rubiales no le salen las cuentas para sacar adelante la moción de censura y menos para postularse como candidato de consenso. Muchos de los barones quieren que sea un presidente de territorial.

El esperpento que vive el fútbol español quedó reflejado en que ocho de los 14 presidentes que abandonaron la junta directiva para presionar a Villar con el fin de que dimitiera, y a Larrea para que convocara una asamblea extraordinaria si no había dimisión, vuelven al órgano. Los cinco imputados por la Operación Soule no regresan, de momento, a su puesto en la junta directiva. Sin embargo, aquella dimisión en bloque y este regreso a la carta no parece tan sencillo, porque muchos de ellos enviaron su dimisión al CSD y en ella calificaban su renuncia de “irrevocable”. Algunos de ellos tuvieron que escuchar que es vergonzoso que escriban una carta de apoyo a Villar hace apenas unos meses y ahora soliciten su dimisión.

El CSD, que desde hace días proclama ya sin tapujos que la mejor solución es la dimisión de Villar, la ratificó al término de la reunión a través de su presidente José Ramón Lete: “Hay unanimidad y absoluto consenso entre todos ellos en que la mejor de las soluciones para desbloquear la situación del fútbol español sería la dimisión de Villar”. Si Villar no dimite, funcionarios del CSD tutelarán la Federación El próximo 6 de septiembre se ha convocado una junta directiva en la que se volverá a instar a la dimisión de Villar y se sopesa que varios directivos se reúnan con él para convencerle. De esa junta directiva formarán ya parte LaLiga y las tres territoriales (Aragón, Galicia y Andalucía), que habían sido desterradas por el presidente suspendido.

Nota Diario El país

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